lunes, 9 de julio de 2018

PESADILLA IV

PESADILLA IV

Apenas percibo el sonido del segundero en el reloj de la pared.  Un tic tac tumefacto, igual que el ruido flemoso de mi pulso y respiración cansados al tapar mis oídos y cerrar los ojos.   ... sí, así se escucha.


Ni los párpados ni los ojos me responden.  Estoy en automático y creo no es un gran augurio. 


Puedo oler, ...si.  Es un amasijo repulsivo que se cuela violento entre mis fosas.  Ofende el intenso tufo de viejas fauces enfermas, secas y pastosas, yodo, alcohol y algunas otras pestes.  Huele a muerte.


¿Debiera temer?. ¿A qué?, tal vez a éste descenso a los infiernos socialmente aceptables, a estos duelos espantosos de resignación a la inutilidad, al borde final, que llega un buen día cómo mofa cruda, recordando tu caducidad en la sala de un hospital.


Me avergüenza deducir que mi aspecto es lamentable aquí recostado. ...¿estoy recostado?, no lo sé...


...mi vista es tan cansada y corta...

...veo...  veo a Orión...  

... espero que Artemisa también lo vea y dispare su flecha mortal,

...estoy entre ellos dos... 

... que termine ésta maldición.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

...deje su basura aquí.