APARICIÓN
Divina y maldita:
En antojos, mi alma y corazón revientas, con descaro mis lúbricas carnes meriendas, me deshebras en tus mantos de seda, y al lodo arrojas lo que de mi queda.
Que en destellos eternos, corrompes, diurna o nocturna; cráneos y nervios que gritan tu nombre escondido, escurriendo calientes en fogón consagrado, con descaro ultrajado.
A ti, comparto locura, que tu pupila dilata, mi aliento arrebata y sella con mi sucio beso al final de tu mano y este verso, como veneno, en defensa a mí desconsuelo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
...deje su basura aquí.