jueves, 15 de junio de 2017

CORDERO

CORDERO

Sopor Aeternus - No one is there
https://youtu.be/vtZCeq2gdfQ


Diferencia en mi senda no existe, entre abismo o muerte eterna. En suelo condenado fui parido, entre blasfemias y miasmas, en letrina de lupanar.

Juro, ser cordero de ofrenda negra.  Mi ánima encadenada, es cautiva del maligno y sus huestes, que se mezclan en mi juicio y glosa.  Mis labios y manos escribientes, son voceros de su jerga macabra, que retumba en ésta testa y horroriza a quien mi verso o verbo alcance.

Loco me llaman, demente me señalan, con índices en punta de jueces inclementes de moral blandengue. Con miedo les miro y decido hacerme parcial ausente.

Rebasado de pánicos, busco en agudos estiletes mi consuelo. Hago morboso lienzo y arte de mi carne, fisuro con hierros mi pena. Vienen entonces Dios y el Diablo,  acarician con aversión esta litografía funesta en piel labrada y me escupen la cara.

Endemoniado hasta la médula, revelo hoy, a las hordas de crueles mojigatos, de insipidos existires de vanguardia, mis vísceras ajadas hasta la repulsión.

En éste podio virtual improvisado, confieso, que el dolor es abundante e insoportable cuando existe, nubla sonrisas, nubla mi mente.  Lo aterrador de este momento, es la extraña sensación de sopor y anestesia en mis entrañas, deduzco entonces ya soy tejido muerto.

Ven amigo mio, saca de sus órbitas mis ojos, ver más no quiero, aguzare así mis otros sentidos.  ¡Mejor aún!, resucita en mi una guillotina, arranca mi desconsuelo de un tajo.

¿Te asquea mi discurso o mi presencia?.  Te invito a mi cabeza media hora y volver sin consecuencia.