lunes, 9 de febrero de 2015

RENACIMIENTO

RENACIMIENTO

Massive Attack - Angel 

Lo más destacado de Marco, es una vena palpitante en la frente, ojos y rostro enrojecidos, por la furia de descubrir que el amante de Luz María es Elizabeth.  Mientras Marco manotea y arma su desmadre, Luz María se levanta de la mesa y aborda el auto de Marco.  

Arrancan.

—Ya me has jodido la vida, ¿también mi cena?.
—¡Pendeja!, ¿¡te cojes a esa bigotona!?.
—Pues es más hombre que tú.

...

La rápida descomposición de rostros masculinos es la imagen más recurrente en la vida de Luz María.  Infinidad de litros de baba y sémen han sido vertidos en su memoria.  Al cumplir 14, le divertía la manera en que los hombres se volvían torpes de sólo verle.  Y no era para menos, su hermosa cara y largas jornadas de gimnasia artística sólo reafirmaban su figura.  Ni sus tres hijos lograron arrancarle un poco de su aspecto.

La tarde en que descubrió a Marco en sado performance, envuelto en charol, follando y azotando enloquecido en su cama, a esa jovencita de 22, puso en stand by su cabeza, amor propio y corazón.

...

Herido en su hombría, Marco acelera a fondo y toma con la mano izquierda su revolver.  Lleno de furia apunta a la sien de Luz María.

—¡TE VOY A MATAR HIJA DE PUTA!

Sin siquiera inmutarse, Luz María responde:

—Eres patético, tú, no me matas ni de hambre.

Marco frena, derrapa y casi vuelca el auto.

...


Saliendo del trance mental, Luz María se siente excitada, se amolda al cuerpo del policía, se asegura que sus senos se compriman un poco contra el pecho del uniformado, que aún sostiene su arma humeante y discretamente le roza con sus firmes muslos los genitales, siente su reacción de inmediato, voltea, mira a los ojos a Marco y le sonríe con picardía.

Desde el pavimento y abatido a tiros, el rostro de Marco observa la escena y poco a poco se descompone, perdiendo ira y color.