martes, 13 de diciembre de 2016

EL CAFÉ

EL CAFÉ 
Love la femme - Ruleta
El vapor de agua a presión hacia nubecillas que se dispersaban casi al instante, escapaba de la boquilla saturada de café colombiano que pintaba ya de oscuro la taza, perfumando el ambiente con ése aroma dulzón.  

–¡Es una monura!, se me antoja cambiar la mía, las cápsulas desechables son muy prácticas, pero nunca será lo mismo.– le dice Luz de la Paz a Pilar que se concentra en no derramar una sola gota.  

Luz inspira con profundidad, levantando sus senos y destacando el alucinante escote, degusta el aroma y muerde su labio inferor.  Sonrie y se acerca a Pilar. 




–¿Como te gusta?– pregunta Pilar.
–...ardiendo, que me haga palpitar los labios, ¡esas cosas no se olvidan nena!.  Rompes mi corazón.
–Porfavor detente.
–...mmmmhhhh, ¿Detenerme?, mi memoria es buena,  te recuerdo jadeando y gritando otra cosa.
–Ten tu café. 
–...¿recuerdas como me tocabas?.
–¡Basta!.
–¿¡¡BASTA CON QUÉ ESTÚPIDA!!?, ¿crees que soy tu burla?, no me quieres enojada– Luz jala el martillo del revolver y apunta a la frente de Josué, voltea a mirar a Pilar, mueve su brazo un poco a la derecha y dispara.

–¿...éste es tu hombre?,  mírale, arrodillado, temblando y orinado.

Pilar, aterrada y en el suelo se lleva las manos al rostro.  Luz guarda el revolver. 

–Vamos, te esperamos en casa tu hija y yo.   Siii, salimos desde hace dos semanas.–  Luz toma sus cosas y se marcha.

Josué, estupefacto se incorpora,  da un sorbo al café que aún humea y vomita, como puede pregunta a Pilar,  –¿que fue todo esto?–.

Pilar ha recargado su cabeza en la pared y mientras desliza su mano a la entrepierna contesta –...tenemos que hablar –.


lunes, 12 de diciembre de 2016

PASAN LOS DIAS

PASAN LOS DIAS
(Fragmento)

John Martyn - Strange fruit
https://www.youtube.com/shared?ci=iCZvDxQI6Dk


Pasan los dias y mi lengua carroñera ya degusta tus entrañas.

No sé ya a esta altura si masticar o solo tragarte.

Pasan los dias
y tu corazón podrido ya no es fibroso en mi garganta. 
Me gustan tus ojos y tu pelo ya se queda entre mis dedos.

Pasan los dias, los dias pasan
y el amor me obliga,
a dedicarte estos versos y estrujar mi rostro con tu mano ennegrecida.