jueves, 20 de julio de 2017

ALTARES

ALTARES

Aleah - Water and wine
https://youtu.be/hBrOmKH2ga8

Perpetua soltura la tuya, espectral, sutíl libertina, andariega astral de senderos de incandescencia lunar.



Nada cercena más que tu boca, de poesía tus labios, lengua loca nigromante. Aguarda, observa y reparte magia negra, al apurado galante.



Párvula razón perdida, de ésos amantes que llueven su linfa de yugular rajada, a voluntad expuesta con justo alegato.  Ojos sin parpadeo, frentes gotean a tu imagen de altar, transmutada en delicado fetiche, que danza sin control en sus cabezas, de cara a esas miradas perdidas, marcadas a llevar un solo premio,

...la nada.



martes, 18 de julio de 2017

43

43

Hace tanto, no puedo tener la mente en blanco. Y hoy el segundero me canta la guerra, sin prórroga ni tregua.  Cómo núnca y como a todos, llega el momento en que la manecilla o arenillas duelen.

Saturación, auto engaños como terapia placebo.  Sueños y pesadillas se revuelcan y revuelven donde mi mente es un estuario, dulce y salado.  La punzada del vientre no cede. La ciencia, me dió a mi ángel y alto posible, en mi día, me la arrebate. He perdido mi alma, que se funde y fragmenta entre sombras y escencias que me odian y se odian entre sí.

No hay paz, no hay fé.  La inocencia de mi ángel, desmorona mis membranas ya fisuradas, con preguntas  simples, sin respuesta. 

...y mi cura, que no llega.

sábado, 15 de julio de 2017

Tatuaje (fragmento)

 « Ese pie —pensaba— terminará
alimentándose de la sangre fresca de los hombres a los que acabará pisoteando» .
Seikichi clavó una mirada descarada en ella.
—Ahora entiendo por qué no me sonaba tu cara. Entonces, ¿hace poco que has venido a vivir al barrio?.– Apenas le echaba dieciséis o diecisiete años, pero su rostro bien proporcionado y atractivo se asemejaba al de esas damas habituadas a
despreciar las almas de innumerables hombres a lo largo de toda una vida. Su
belleza era tal que a Seikichi le pareció que debía de haber nacido de los sueños de hombres galantes y mujeres sofisticadas, hombres y mujeres que habían vivido y muerto en la capital, océano donde desembocan todos los ríos de voluptuosidades y opulencias de Japón.

Junichiro Tanizaki
Cuentos de amor, Tatuaje (fragmento)


BESTIA

BESTIA

OSI - Blood

Un intenso velo oscuro enturbiaba su visión.  Notaba como crecía y se expandía hacia límites insospechados. Ese picor…  Lo corroía por dentro e intentaba salir, por todo su cuerpo, por cada poro de su ser.  No podía recorrer una línea de pensamiento clara, no se centraba en nada…..o casi.  Una rabia inmemorial, ese era su único propósito y motivo de supervivencia, no había otro hilo cerebral al que agarrarse.  En un último instante olvidó como llegó allí; cómo se encadenó al árbol intentando limitar lo que vendría después.  El miedo le atenazaba por momentos, cuando la ira dejaba hueco a los últimos restos humanos que le quedaban.

La expansión de sus sentidos no hacía más que perturbarle todavía más.  Podía escuchar como croaban las ranas del estanque, como ululaban los búhos en los helechos.  Su tacto se quintuplicó haciéndose incomprensible para la mente humana; pues ¿se puede entender que haya alguna especie conocida, que alcance un nivel máximo de interacción y comprensión solo tocando algo vivo o inanimado?.  ¿Es posible que sintiera el paso de los años por ese tronco al que estaba atado?.  Le quedaba el miedo, único enlace con su antiguo ser, y se escapaba poco a poco transformándose en la más pura e irracional rabia que existía.

–¡No! ¡Aguanta un poco más!– 

La retahíla de su consciencia no consiguió nada, solo acrecentar y estrechar el tiempo que quedaba para su explosión final. Ya era tarde.  Qué, cómo y porqué estaba allí eran sentimientos que no recordaba en absoluto.  Es más, no le interesaban lo más mínimo.  La bestia se liberó cortando de raíz el tronco de aquel roble milenario, desatando todo su poder.  Un ser increíble, salido de las más retorcidas pesadillas de cualquiera.  Algo descomunal, grande, inmenso y terrorífico.  Desorientada y perdida, la bestia alzó la enorme cabeza y aulló al disco lunar.  Aterradora resonancia, como si aquel ser estuviese pidiéndole explicaciones a alguien sobre el motivo de su existencia...



Un silencio absoluto siguió al final del aullido.  Por esas tierras existió jamás sonido igual y el terror invadió a todo ser vivo por ahí, callar para vivir.  Solo el silbar del viento era lo suficientemente valiente para encarar a la bestia, que de a poco daba final a su metamorfosis en esa detonación lunar.   Ahora arden sus músculos, irrigados por plasma abrasador, bombeado en torrentes furiosos por un corazón acelerado y poderoso. Estira las extremidades, el cuello, el torso.  Termina entonces el abominable auto-alumbramiento y el velo de los ojos se disipa.

Arranca en frenética carrera, grabando el suelo con sus potentes pisadas, dandole a la tierra el primer recuerdo de su existir; el piso se hunde o quiebra, los arbustos se abren con su aliento.   Sed-odio-furia, son los únicos conceptos que su recien nacida conciencia repiten en trance.   Un camión de carga es embestido por la bestia, destruido y doblado como caja de cartón, detenido y estallando entre arboles que comienzan a encenderse en un incidente que la bestia apenas nota.   Sigue hasta que le detiene el inmenso resplandor del océano de luces de la ciudad. 

El instinto predatorio le obliga a observar y segundo a segundo los recuerdos comienzan a llegar.  Entonces frunce el seño, saca la lengua y la hiere con los afilados dientes, se relame con su sangre, gruñe, ...bufa.  La noche de negros augurios es hoy. 

–La purga de carne será impiadosa– pensó.


viernes, 14 de julio de 2017

HORRORES

Terror, angustia, incertidumbre y desasosiego, llegan como cuenta regresiva.  Los miedos tienen forma y tamaños, tan grandes y pequeños, como una palma, apretada por tus dedos.




miércoles, 5 de julio de 2017

LA PLUMA

LA PLUMA

Portishead - Scorn

–Vive para mí– me dijo ella el primer día, en que con perfecta caligrafía registraba su nombre y la negrisima tinta brillaba coqueteandole.  El punto de oro de esa pluma era el inicio de la divinidad, la misma eternidad es su cobijo, ni ésta escapa del delicioso embrujo de esa melena rubia y su brillante piel acanelada lamida por el sol.

La vida, mi vida, fluía normal hasta ése día de trabajo en que me endemonió los ojos.



–Sueña para mí– me dijo entre sus sábanas y tres botellas de vino.  Y como no hacerlo, si pudiera el mundo entero ver lo que yo veo, hundirse en mis sueños.  Esther ha elegido bien su nuevo recipiente, viviendo ya en muy poco tiempo con ella en imperceptible simbiosis y la gracia de su presencia calienta los sentidos de todos alrededor.  Es demonio encarnado. Aguarda con paciencia con los ojos electrizados, moja sus labios golosos que esperan alimento, suda feromonas nublando la mente de todos con imágenes de indecencia. Voraz súcubo insolente, me drena vida y tripas, me arranca mis secretos hasta la muerte.




–Assassin, masturbate para mí– me dijo esa madrugada de luna roja, la sangre me ennegrecia las manos y cara, en frenesí completo yo destazaba a ese infeliz malnacido que con su existencia me insultaba.  Cortando sus manos y pies, mi lengua ya saboreaba la gloriosa sangre. ¡Oh si!, mi doble vida hermosa, sacra, cobijada tanto tiempo entre la noche.  Y de sorpresa apareció, sublime, con ojos de negra violencia.  Fue un cruce de nocivas miradas, dos veces en nuestras pupilas el mal se reflejó, bebimos sangre y follamos en un perverso coito teñido de marrón y carmín, alterando mi ritual, mi albedrío, mi conciencia.

Y, ...esque, ¡Dios!,  ¡...si vieran a ésta maldita!, si vieran lo que yo veo. Pupilas dilatadas y un agresivo escalofrío que recorre en segundos a una piel que se humedece, precediendo a una intensa erección que da a ellos la sensación de romper las bragas. Ellas muerden discretamente sus labios y cruzan sus piernas o juntan sus rodillas, voltean a un lado cubriendo con las palmas los pómulos enrojecidos.



–Assassin, muere por mí– me ha dicho al oído hace un momento, y la cabeza me estalló sin control, la puerta de mi consultorio ha cruzado, rozando sutil mi bragueta con su cadera y el dorso de la mano.  Su desparpajo es mi desconcierto, eligió la última de mis citas y estoy solo y acorralado.  Tatuada la llevo en mis neuronas y aunque no la mire la veo, escucho a mis espaldas sus pasos y ...ese ir y venir de sus caderas, ...¡Dios mío, si vieran lo que veo!.  

Junto al sillón, como la mejor cortesana me espera, me arranca el control con su blusa sin sostén, desabotonada.  Sin piedad bombardea mis ojos con los pezones erguidos detrás de la tela, esa "V" celestial que a los hombres nos hace olvidar el mundo entero.



Finge buscar algo en el bolso y su fina pluma de punto de oro cae a mis pies.  Da un sutil mordisco a su labio inferior que termina por bajar mi guardia y sin dejar de mirarme se acerca quedando de rodillas.  Me evidencia lo viejo de su alma, armada de labios y manos me despega de la realidad.  Entonces una punzada en el muslo me derrumba, me ha perforado la arteria femoral con la pluma. Su cacería termina ahora con mi suculenta alma torcida.

No sé si es bendición o castigo, la sangre escurre entre sus dedos, con una mano presiona su cuello, he logrado cortarle con su pluma la carótida, con su otra mano no deja de estimularme, pero no para de beber mi sangre.

De rodillas acaricio su pelo.  Moriré o moriremos, me ama o no, no me importa, es mi súcubo, es mi sacramento.  

¡Dios!...
...si vieran lo que veo, o sintieran lo que siento.


Nuestro, ...con mis dedos.

Nuestro, ...con mis dedos III

Madrugada - Whatever happened to you.
https://youtu.be/6L6GGu5XZtI


No te distraeré demasiado.  Ha pasado tiempo, desde la última vez que te escribí.  No te preocupes, he estado un poco triste.  ¿Como soy lejos de ti?, soy una mancha negra, ¿como soy cuando estás ahí?, soy una mancha negra que puede ver su reflejo.



Hice todo lo que pude por no llorar al decirte adiós, sangrando en silencio. Duele recordar, aún te quiero más que a nada. Es duro terminar, hay mal por todos lados.  Ellos siguen preguntando por tí, de cuando te fuiste.

...no iré a rogarte.



Disculpa la sangre en el papel, no me siento muy bien.  Me estalla la cabeza, me arde y sangra una mejilla que no dejo de morder ni dejo sanar.  El doctor dijo que tomara el medicamento, pero dudo que ayude en algo, tu sabes, los diagnósticos de esos hijos de puta.  

He muerto miles de veces ya sin mirarte los ojos.  ¿Vendrás a visitarme al dormir esta noche?, con todo el dolor que te he visto vivir, lamento siempre que no puedas quedarte.  


Algunos se consumen por el fuego, otros renacen en él.  Esas delicias violentas tienen finales violentos.

Te lo dije, pronto llegó tu olvido, sin mí estarás mejor.

Lo que tú sientes no existe, lo que yo siento no existe.  Sanarás.