Y en madrugada de aislamiento y silencio, me atormenta el sentimiento.
Tu efigie diabólica, en translúcido manto adherido, a mi testa llega.
Sedicioso escándalo, obligando mi descontrol, robándome descanso.
Y como marca tradición, grabaré tu nombre en el yeso, con esta tintura que en la palma me arde, dejando que polvo y tiempo, me recuerden éste momento, revelando tu nombre oculto y a tu siguiente recuerdo, le volveré a lamer.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
...deje su basura aquí.