miércoles, 21 de octubre de 2015

RENEÉ

RENEÉ

The black heart procession -  We always knew 
https://youtu.be/TuLB-LOut7w


Esta noche es muy distinta.  Ella estaba ya habituada a ése incesante susurro a sus oídos, en realidad no recordaba un sólo día en que no sucediera y a veces no prestaba ya atención,  pero hoy percibió un roce en el lóbulo de la oreja, reaccionando e incorporándose de súbito sobre el colchón.

Reneé, siente que las puntas de los dedos se le rompen, nunca en sus 12 años había tenido semejante frío y tiritaba aferrada a sus rodillas, con la espalda presionando a cada momento con más fuerza la cabecera.


Si, la visión parecia la bufanda de seda de su madre, colgada desde una punta y al sol, oscilante por un soplo de viento; o tal vez el humo denso, satinado, ascendente de un cigarrillo, descansando en el cenicero de su padre.  Reneé con las rodillas al pecho, las pestañas casi adheridas a las cejas y los pliegues del ceño por completo marcados, observa con horror.

Con las cortinas cerradas y la ventana descubierta más cercana en otra alcoba,  no existe lógica alguna para que sus ojos vean ese hilo vaporoso, subiendo desde los pies de su cama, que de ser algo natural seguiría subiendo hasta el techo y se dispersaria.

Pero eso no sucede, simplemente esta ahí, ondulante,  denso, elegante, a media altura y engrosando.





En total tensión,  sus músculos se contraen al azar, cuello, brazo derecho, pierna izquierda y la percepción de el levantarse de cada uno de los pelos del cuerpo; igual que se dibujan las ondas del agua al arrojar una piedra a las tranquilas aguas de una laguna,  viajando a gran velocidad desde el centro del círculo y hasta la orilla.

La macabra parsimonia con que el hilo de humo comienza a tomar forma humanoide la horroriza, obligando a su infantil humanidad a transpirar; moja su pijama,  sus sábanas y en silencio llora al ver que se le acerca.

No quiere volver al doctor,  no quiere ésas gotas que la derrumban, desea salir huyendo, pero también le aterra despertar a sus padres:


—...¿Cómo le digo a papá, que aquí está el señor sugestión?.


Cierra, aprieta los ojos y percibe un olor extraño. 

...es azufre, eso Reneé no lo sabe.  Pero sabe que el sigue ahí.





2 comentarios:

  1. Totalmente expectante...sugestiona la situación, Alejandro.

    Mil besitos.

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  2. 😶😶😶😶 debí leerlo más temprano

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