ROJOS
Del bermellón al borde o comisura, en frenética carrera, hacia aquella frontera, límite entre piel y escarlata, viajan infinidad de miradas, que acarician en vaiven de alucinante andanza, guardando en la memoria cada detalle, contorno y forma de tus labios rojos.
Juicios quebrados, en hipnótico trance, al sopor y delirio, que provoca el sutíl movimiento al hablar, de esos labios.

Como siempre, excelentes letras...
ResponderBorrarMe encanta como lleva su blog jovencito, veré que le aprendo... 😊😊