viernes, 22 de abril de 2016

PERRO

Pasa todo tan lento cuando el tiempo apremia.  Dinero, dinero, dinero, todo es sucio y puerco dinero.  Su ausencia que inmoviliza, que jode, que inutiliza. 

Y aunque este plan ya tenga estructurado,  viene la barrera del "Buró de crédito".  Por otros meses su índice inquisidor, mi nombre seguirá marcando con la etiqueta de hediondez financiera. 

Sujeto de crédito, límite de crédito, tasa de interés, fija, variable, sociedad de inversión, persona moral, física, proyección, capital inicial,  garantía, bla bla bla bla bla bla. 

"Bienvenido al infierno"  me dijeron a los 22, cuando en un inicio di mi alta como contribuyente.  Y tenían razón.

Pero "CHINGO A MI PUTA MADRE"  si de éste atolladero no salgo.  

Es tan humillante pasar el escaneo de un historial crediticio por los ojos de estos bastardos, tres visité hoy.  De nada sirve "antes", de nada sirve lo "estudiado", "trabajado", "acumulado", tu valor lo indica una pantalla con letras negras o rojas.  Como buenos perros,  viven en el presente absoluto.

Y mientras lento me levanto y vuelvo a lograr que mis suelas laman, por que, eso si, cuando hay solvencia, de encima no te los quitas,

...el perro soy yo.






1 comentario:

...deje su basura aquí.