martes, 22 de marzo de 2016

Una pausa

Quise hoy publicar aquí unas líneas.  Y al leerme otra vez, no pude hacerlo.   Una vez mi alma, con mirada de sorpresa, con mano sobre la frente y en un  sutil señalamiento, me hizo notar,  la cantidad inmensa de mierda nociva que puede salir de mi cabeza.   

Me disculpo ante quien,  por gusto, morbo, o azar por aquí haya antes estado,  y aunque no me interesa complacer o quedar bien con nadie, no es mi intención tampoco asustar, o desencantar.  

Este sitio fue creado para colocar mis sentimientos más intensos,  y así ha sido.   Ficciones y verdades, amores, desamores,  aquí está mi verdadero yo y  los reflejos de mi alma amada.  Quien por aquí pase me conocerá más que nadie.   

Lo que pondria aquí hoy, ya es incolocable.  Demasiado veneno en mis borradores demasiada ponzoña en esas líneas que debieran ser de amores.   Debo hacer una pausa y depurar de hiper-destructiva toxicidad esta intensa pena que mis días y lineas abruma.  Esto que sólo mi alma podría sufrir y entender.  Al menos, eso creo yo.

Alejandro. 



4 comentarios:

  1. que sería de los escritores sin ese veneno, tu veneno es arte mi hermano, ni serías Alejandro García sin él...

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  2. El veneno es bueno dejarlo fluir. Unas de sus formas es derramarlo en tinta y tú lo haces de una forma genial ;)
    Abrazo grande querido amigo

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  3. A veces uno necesita no ser para luego ser, a veces uno necesita no estar para luego estar, a veces uno necesita veneno para creer que no crea y está creando.
    Eres,sencillamente, lo que escribes.

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  4. En las letras derramamos los sentimientos que brotan de nuestro interior, volcamos las emociones a golpe de latido... Un placer poder expresarlo así.

    Mil besitos.

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